l masaje ejerce un efecto regulador sobre el dolor, el cansancio y en general, sobre el estado de ánimo. Su objetivo es relajar los músculos mediante la presión mecánica de las manos sobre la musculatura a distintos niveles. Proporciona una sensación relajante que disipa tensiones y preocupaciones mientras logra un estado de relajación y bienestar física y mental. Automáticamente hace descender los niveles de cortisol, la hormona del estrés y aumentan los de serotonina y dopamina, los neurotransmisores que regulan nuestro ánimo.